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Mostrando las entradas de 2022

50 años entre errores, aciertos y muchas lunas llenas.

Arribo a mis primeros 50 años de edad, momento propicio para la reflexión y la reafirmación de manifiestos personales, hoy como hace díez lustros cae un día miércoles, esta vez en luna llena, el día de mi nacimiento luna nueva (los últimos años he desarrollado una especial atracción por disfrutar los plenilunios con reflexiones y caminatas en reconfortante y enriquecedora soledad, tal vez como esa evolución y paso de la luna nueva a la llena a pensar creer que puedo ver con particular claridad en medio de la noche lo que antes no se podía, o probablemente sea una ilusión). En el transcurso de estos primeros 18.263 días de vida muchos han sido los errores y los aciertos cometidos, así como muy bien recibidos y aprendidos, tanto de las bendiciones de los yerros como de los sinsabores de los aciertos, el más importante de todos, celebrar la vida, no temer intentar la autenticidad, creer en sí mismo, y formarse una escala personal de principios y valores que periódicamente se vayan releval

Diez lustros entre la amistad y el agradecimiento.

Este año, en el que paso al quinto piso, cinco décadas, medio siglo, diez lustros, cincuenta años, además del paso inexorable del tiempo muchas otras cosas han pasado, y a pesar de que estoy en mora en esa celebración que me tenía pendiente a mí mismo, por lo particular de la ocasión, tanto en la situación particular, como de la universal experiencia que toda la humanidad estamos atravesando, no quiero dejar pasar la oportunidad de celebrar éste, mi cumpleaños número 50 rindiendo homenaje a lo que considero la mayor virtud humana, la amistad.   En este par de años hemos experimentado todos en el orbe sentimientos muy particulares sobre nuestra percepción frente a la vida.   Dudo que exista alguien que no haya tenido algún conocido, pariente, amigo que hoy no nos acompañe, no creo que exista persona consciente y sensata que no haya reflexionado sobre la fragilidad de la vida, y con ello la importancia de aprovechar ese regalo de la providencia que es el haber compartido momentos esp