lunes, 29 de febrero de 2016

Soberanamente totalitario o totalitariamente soberano



Ya antes había referido de como muchas veces podemos ser, individual o colectivamente, víctimas  de falacias por parte de quienes con perversas intenciones manipulan el lenguaje, así como del verdadero y legítimo alcance de ideas e instituciones, manipulación que bien puede ser generada de manera intencional o bien por desconocimiento de los interlocutores de las mismas.

De la entrada anterior sobre las falacias, aquí el link: http://www.chinohung.com.ve/2015/07/poco-felices-sistemas-falaces.html.

Como bien se advirtiese y se desarrollase en la obra denominada “La neolengua del poder en Venezuela. Dominación política y destrucción de la democracia[1]”, notamos que últimamente, digamos en los últimos 17 años, al buen estilo Orweliano, unas de las palabras y expresiones que se ha pretendido acuñar con intenciones que todos entendemos desviadas es la de “soberanía”.

La acepción y alcance de un término tan complejo como el de “soberanía”, solo puede ser superado en su abstracción y la siempre pretendida manipulación por la de “democracia”, de la que ya se ha señalado no se acaba en la simple elección de autoridades, que es lo menos importante de la democracia (pensé había ya publicado unas líneas sobre lo menos importante que son las elecciones frente a otros aspectos y principios democráticos, estoy en deuda, prometo publicarlo).

Entre otras muchas expresiones, hemos escuchado sobre soberanía nacional y territorial, soberanía alimentaria, soberanía energética, soberanía monetaria y hasta de soberanía farmacéutica, y otras suertes de soberanías,  más sin embargo, al momento preciso de elaborar estas líneas, existen grandes extensiones de territorio que son inequívocamente de Venezuela y no hay acciones concretas para su protección, sólo vociferaciones con finalidad de políticas agonales; existe una gran carestía generalizada de alimentos, una paupérrima prestación de servicios públicos, de agua potable, recolección de residuos sólidos, falta de medicamentos, incremento de enfermedades, en materia energética, dificultades para encarar la disminución de precios del petróleo al no haberse fortalecido otros sectores cuando los precios estaban en alza; racionamiento y suspensión de servicios de energía eléctrica, y muchos otros, lo que no obliga a preguntarnos si en realidad se está entendiendo lo que  significa ese tan vociferado término de “soberanía”, que al parecer ha sido confundido con otros términos que bien pueden definir de mejor manera lo que en definitiva creemos se quiso tratarse, cuando los de autarquía, auto sustentabilidad u otros pudieron ser más adecuados, nos hacen respondernos y concluir que  definitivamente estamos frente a nuevas falacias cuando se apela al término de soberanía con no otra intención que la de actuar al margen del estado de derecho.

Ya se advirtió de lo complejo del concepto y alcance de lo que es soberanía, y en efecto son muchos los intentos a lo largo de la historia de propender un concepto cerrado del mismo, pero es ante su importancia y dinamismo que resultará de difícil concretización cerrada, ya que la misma deberá ir adecuándose como ha ocurrido ante nuevos hechos absolutistas, totalitarios y violadores de derechos humanos.

Más que tratar de definir lo que es la soberanía, no obstante luego  traeremos una importante precisión de finales del siglo XIX, mejor y más adecuado es señalar lo que no es soberanía. Soberanía no es que un Estado viole los derechos humanos y que pretenda que la comunidad internacional no se pronuncie al respecto y que cualquier opinión la considere injerencia; no es, que no preste a satisfacción los servicios públicos  a que está obligado, y menos aún que limite a los particulares el ejercicios de sus derechos, que se pretenda que sea irresponsable y permanezca indemne por los daños que cause, que puede libremente actuar sin control alguno, sin sujeción a las normas que sean impuestas por el verdadero soberano que es el pueblo, que se expresa mediante la institución democrática que le es propia como lo es el Congreso o Asamblea, que dicta las leyes que el Poder Ejecutivo debe cumplir y al que está obligado, y al que el Poder Judicial debe condenar en caso de no hacerlo.

Se expresaba Alexis de Tocqueville sobre la soberanía:

“… se puede, propiamente hablando, definir la soberanía como el derecho de hacer las leyes.”

Así las cosas, ante tal afinación, nos aparece más que evidente, que quien hace las leyes, a quienes les corresponde hacer las leyes, al soberano, mediante el poder legislativo,  dicta las leyes, que deberán ser obedecidas por todos, tanto por el mismo soberano, el pueblo, pero más aún, y aunque sea una obviedad decirlo y se repita más de una vez, principalmente el Poder Ejecutivo.

Aprovechemos seguir citando a Tocqueville:

El presidente es igualmente el ejecutor de la ley, pero no concurre realmente a hacerla, puesto que, al rehusar su asentimiento, él no puede impedir que existe. Np forma pues, parte del soberano; sólo es su agente.
(…)
El presidente está colocado al lado de la legislatura, como un poder inferior y dependiente.”

Nuevamente, como en anteriores comentarios, quedará en cada uno de nosotros las conclusiones personales sobre lo que debe entenderse por soberanía, y que al parecer, el autor francés tenía una muy clara idea de ella.




[1] “La neolengua del poder en Venezuela. Dominación política y destrucción de la democracia” (Editorial Galipán, Caracas, 2015). Antonio Canova González, Carlos Leáñez Aristimuño, Giuseppe Graterol Stefanelli, Luis A. Herrera Orellana y Marjuli Matheus Hidalgo.

miércoles, 17 de febrero de 2016

Del cumpleaños a la amistad… muchas gracias por sus deseos.


Llegando ya de la celebración de mi cumpleaños, 44, son muchos los sentimientos que me embargan y no es nada fácil resumirlos y analizarlos. Desde los mensajes del grupo familiar que piensan que soy el cascarrabias y al que es imposible hablarle, hasta los amigos del deporte que se acuerdan de anécdotas siquiera juveniles sino infantiles. De quienes se refieren de mi como Robertico o chinito, hasta quienes lo hacen como profesor o señor Hung. Quienes viven al lado o quienes se fueron a vivir lejos, incluso en tierras australes..

Muchísimos han sido los mensajes que he recibido de todos ustedes y me encantaría responderlos individualmente. Créanme que los he leído todos, cada uno de ellos me han hecho recordar y sentir todos los momentos vividos, la época de infancia y escolaridad, de juventud de bachillerato, los primeros acercamientos a la intimidad,  la plena intimidad, física y espiritual, las épocas de proyección social, encuentros y desencuentros, dudas y aciertos, profesional, académico., lo que sea.

Sepan que cada uno de los mensajes que enviaron ocasionaron en mi, agradables recuerdos.

Suele achacársele a las redes sociales y servicios de mensajería  de hoy que son impersonales y que se ha perdido la necesaria interacción directa entre los interlocutores, puede que sea verdad, pero a la vez, hacen que en un mismo momento se pueda en un específico estadio, un día en especial recibir manifestaciones de cariño y aprecio de muchos que han compartido momentos especiales, amigos del colegio, de la universidad, amores de juventud que no llegaron más allá, otros que si, compañeros de deporte, de trabajo, de viajes, de fiestas, de vida, todos. Que felicidad poder recibir todas sus felicitaciones.

Déjenme decirles que soy muy afortunado, me siento hoy la persona más feliz de la tierra y de todos los tiempos, feliz de la infancia que tuve, de mis familia, mis padres, mi papá que desde el cielo me da luces que me ayudan a tomar las mejores decisiones, mi mamá, mis hermanos, mis bellas sobrinas. Como que el malo soy yo, mis tíos y primos, todos. Mis compañeros de clases, del San Agustin de El Marqués, de la Católica, de Lyle, de Austin, de Aix, de la Monteávila y muchos otros programas, de trabajo, de todos los trabajos, mis compañeros y compañeras de proyectos personales, se hayan cumplido o no, le tengo presentes, en mi corazón y en mi alma, bien sea nos conozcamos desde hace 30 años o 30 días, todos ustedes, sin excepción, han ayudado y contribuyen a que yo sea lo que hoy soy, una mejor persona.

Hago una pausa (hoy, 17 de febrero de 2016 a las 12:35 am) y tomo una radiografía, recuerdo que hace instantes cuando en la celebración de mi 44 cumpleaños me dijeron ante unas palabras que acababa de pronunciar era una lástima que no se había grabado; dije, las tenemos gravadas en el corazón. Esas palabras y las ideas no son otras que el verdadero valor y sentimiento de lo que debemos entender como amistad.

No hace falta leer a Aristóteles o a Cicerón para tener una idea personal de lo que es para nosotros la amistad, la verdadera amistad. Pero muchas veces dudamos saber lo que en realidad es cuando tenemos un desencuentro con quienes consideramos nuestros amigos (he allí por ello la recomendación de leer los textos de los maestros), pero debemos dejarnos guiar por lo que realmente sentimos, no por los otros sino para nosotros mismos.

Me es imposible dejar de referir lo que en mis palabras de hace instantes mencionaba sobre lo que Aristóteles decía sobre la amistad, y es que la misma surge de tres maneras, por necesidad, por placer o por virtud, y gracias a Dios quienes hasta hace instantes compartimos personalmente y quienes me manifestaron su aprecio con sus visitas, llamadas y mensajes, tengo presente y así lo siento, que nos une, la identidad por las virtudes, aquellas que hoy en día son tan necesarias para sacar adelante nuestro país que nos lo exige.

Nuevamente, gracias a todos y ante sus mensajes y comentarios de amor y amistad,  sepan que me tendrán aquí, observador, crítico, y estudioso de lo que en mi campo me corresponda hacer, y más que nada AMIGO.

Un abrazo,  


RHC

domingo, 14 de febrero de 2016

La lectura del Discurso de Angostura de 1819 desde la Venezuela del 2016




Hoy más que nunca es menester en nuestro país estar preclaros en múltiples conceptos como el de Estado y gobierno, poderes públicos, democracia, separación de poderes, fines del Estado, conocimiento necesario tanto para comprender los recientes hechos de carácter político y social, así como las evidentes consecuencias como las que hoy todos padecemos, económicas, sociales, de seguridad personal, de calidad de vida, y muchas otras. Es también importante el grado de conciencia del contexto en que vivimos para evitar las  abiertas groseras pretensiones de ciertos grupos de tergiversar nuestra realidad histórica y el verdadero significado de las instituciones republicanas y democráticas, las mismas que hoy están secuestradas y debemos todos rescatar.

De las lecturas que resultan de obligada referencia y de la que claramente puede extraerse el ideal del Libertador Simón Bolívar, el verdadero, el liberal, se encuentra su famoso discurso en la instalación del Congreso de Angostura el 15 de febrero de 1819 y que está hoy cumpliendo 197 años.

En esa magistral obra de oratoria, el Libertador, además de manifestar su renuncia a cualquier pretensión de mando, es más que palpable su espíritu liberal, su idea de justicia, de educación, su posición respecto a la necesaria alternabilidad del poder y la clara e inequívoca convicción en la no reelección de las magistraturas, allí en esa obra se observa su magistral declamación:

La continuación de la autoridad en un mismo individuo frecuentemente ha sido el término de los gobiernos democráticos. Las repetidas elecciones son esenciales en los sistemas populares, porque nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo en un mismo ciudadano el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle y él se acostumbra a mandarlo; de donde se origina la usurpación y la tiranía. Un justo celo es la garantía de la libertad republicana, y nuestros ciudadanos deben temer con sobrada justicia que el mismo magistrado, que los ha mandado mucho tiempo, los mande perpetuamente.

(…)

La educación popular debe ser el cuidado primogénito del amor paternal del Congreso. Moral y luces son los polos de una República, moral y luces son nuestras primeras necesidades. Tomemos de Atenas su Areópago, y los guardianes de las costumbres y de las leyes; tomemos de Roma sus censores y sus tribunales domésticos; y haciendo una santa alianza de estas instituciones morales, renovemos en el mundo la idea de un pueblo que no se contenta con ser libre y fuerte, sino que quiere ser virtuoso. Tomemos de Esparta sus austeros establecimientos, y formando de estos tres manantiales una fuente de virtud, demos a nuestra República una cuarta potestad cuyo dominio sea la infancia y el corazón de los hombres, el espíritu público, las buenas costumbres y la moral republicana. Constituyamos este Areópago para que vele sobre la educación de los niños, sobre la instrucción nacional; para que purifique lo que se haya corrompido en la República; que acuse la ingratitud, el egoísmo, la frialdad del amor a la patria, el ocio, la negligencia de los ciudadanos; que juzgue de los principios de corrupción, de los ejemplos perniciosos; debiendo corregir las costumbres con penas morales, como las leyes castigan los delitos con penas aflictivas, y no solamente lo que choca contra ellas, sino lo que las burla; no solamente lo que las ataca, sino lo que las debilita; no solamente lo que viola la constitución, sino lo que viola el respeto público.

Constituye esta ocasión (febrero de 2016) una excelente oportunidad para releer su obra, su verdadera obra, del verdadero libertador, y hacerlo no en abstracto y distante como si su contenido obedeciera a una época pasada ajena a nuestra realidad, no, al contrario, hoy más que nunca es necesaria esa lectura ideal y moral, sintiéndola como él mismo expresase, dirigida a generaciones futuras, a nosotros, a nuestros representantes, a nuestros mandatarios, y que sirvan de guía e inspiración a los representantes del pueblo, así como en 1819 hoy en 2016 reunidos en Asamblea.

Mucho pesar genera que en vísperas de la conmemoración de tan importante hecho histórico, cuyo examen y reflexión son más que necesarios en estos días, que no se haya hecho mayor promoción, y que al arribo del 197 aniversario, muchas más personas hayan procedido a su lectura y discusión.

Pongo a su disposición el enlace siguiente que los llevará a una página con el discurso en su totalidad, discurso que considero que debería estar disponible en la página de la Asamblea Nacional de la República de Venezuela, y lamentablemente, no lo está en este momento, consiguiéndose por el contrario en dicha página, un trabajo totalmente tergiversado sobre ese importante hecho y manipulando su proyección y alcance.

Discurso de Angostura desde Wikisource:



Imagen. Obra de Tito Salas. Discurso de Angostura.

jueves, 11 de febrero de 2016

Receta para la solución de los problemas económicos y políticos que nos aquejan.



Si hay algo en que casi unánimemente los venezolanos estamos contestes en que estamos padeciendo, -no se puede llamar viviendo-, una grave crisis económica, (hace muy poco tiempo ciertos sectores lo negaban absolutamente), así como también, no casi de manera unánime, pero si ampliamente mayoritaria, se reconoce que existe una grave crisis política, que más que política, bien podemos afirmar que es una crisis social.

Muchos son aquellos quienes ante tal situación han aportado ideas y posibles soluciones, unas que pueden ser consideradas creíbles y sensatas, otras, que por el contrario, aparecen como burdas y descabelladas, (para aquellos lectores que no son venezolanos, créanme cuando se les dice que a la actual crisis incluso se le ha atribuido causas que supuestamente se remontan no solo a hace mas de 30 años sino que señalan se generaron  en la época colonial, incluso existe quienes apuntan la responsabilidad al ataque de animales a instalaciones de generación energética, o quienes proponen como solución y como política pública la siembra de alimentos en botellas y otros recipientes dentro de casas y apartamentos, o que no hay nuevos emprendimientos en el país porque existe una huelga de inversionistas), en fin. No me detendré a mencionar, favorecer o descalificar propuestas específicas ya que ante lo variopinta de ellas serían muchas las horas y páginas sin que necesariamente se arribe a una conclusión, simplemente me circunscribiré a ideas un poco más generales y amplias, que si bien muchas veces consideramos obvias, al no implementarse, dejan de ser obviedades y resultan algo más que excepcional, mágico o legendario.  

Es patente la preocupación general, no hacerlo sería una sociopatía, sobre la inseguridad personal, no existe lugar alguno en el territorio nacional que no esté afectado por este flagelo; por la corrupción, las graves fallas en la prestación de servicios públicos, fallas en la recolección de desperdicios y tratamiento de aguas servidas, que trasciende de la simple limpieza y ornato de una ciudad y se presenta como un agravamiento de las condiciones de salud; fallas del trasporte público, vías de comunicación, desabastecimiento de los más elementales productos necesarios para la básica alimentación, higiene y cuidado personal; que decir de medicamentos y los equipos necesarios para cirugía y hospitalización; crisis energética y de agua potable; pérdida constante, a diario, del valor del signo monetario patrio en su valor real de intercambio no solo equivale a décimas o centésimas, sino a milésimas de las monedas generalmente utilizadas para cotizaciones internacionales, y hacen falta más de una decena de billetes de la mayor denominación para adquirir una sola unidad de moneda extranjera, en fin una pauperización generalizada de la población, no solo un empobrecimiento material, sino que peor aún, un empobrecimiento moral y espiritual.

Las relaciones entre conciudadanos es cada vez más hostil, siquiera tribal, sino propio de la barbarie. Se ha perdido la mínima consideración entre congéneres en el trato diario, vergonzosas son las trifulcas entre personas que a diario procuran la obtención de alimentos, medicinas y artículos de higiene personal, caras largas y cuerpos lánguidos cual zombis alineados uno tras otro a la espera de lo que cualquiera sea puedan conseguir, escenas que simplemente pueden referirse como dantescas.

Para intentar proponer una receta que de alguna manera sirva para abordar lo arriba dicho, y muchas otras penurias que a diario nos aquejan pero que no nos desgastaremos en señalar ya que las conocemos todos, tanto quienes las entienden como quienes las niegan, es entender que todas ellas, sin excepción, no constituyen el problema en sí mismo, y atenderlas como si fueran el problema en sí, no resultaría suficiente para enfrentarlos. Lo anterior no quiere decir en modo alguno que no sea importante que se tomen las medidas para atender directamente los problemas de salud, de seguridad, económicos u otros, es entender que tales problemas no son más que la parte visible de situaciones mucho más complejas y que se presentan como sus efectos materiales y palpables, ante lo cual se debe ir estudiando las causas superiores de esos efectos e imprimir los correctivos principales allí, en esas causas.

Es de observar que de todos esos males, que en efecto lo son, son propios de sociedades que carecen de instituciones fuertes, que es totalmente distinto a regímenes fuertes, lo que a su vez se refleja y es propio de regímenes totalitarios, y que carecen de un aparato productivo que permita básica autarquía que garantice estándares mínimos para la vida de sus ciudadanos, una simple y única palabra, “producción”, que es con lo que se combaten los problemas y las crisis económicas. Es decir, todos los esfuerzos, todas las ideas, toda interpretación de actividades y normas de una sociedad debe propender a aquellas dirigidas a la producción, a la generación de empleo, de riqueza y bienestar, no a la restricción, limitación, sectorización, cartelización, injerencia o intervención en las actividades económicas, lo que más bien se identifica con históricos modelos autoritarios.

En cuanto a las crisis políticas, que como se mencionase no son más que sociales, ello al entender la política como la vida y desarrollo en la “polis”, la vida en sociedad  y no en su acepción agonal o existencial, nuestra observación también nos lleva a afirmar que las sociedades con menos crisis y conflictos políticos, mejor dicho, con menos problemas y conflictos sociales, como los que hoy nos aquejan, son aquellas más democráticas, con verdadera voluntad democrática, mientras que por el contrario, las sociedades con mayores carencias democráticas suelen ser las que adolecen de tales dificultades de sociabilidad de sus congéneres.

Aquí debe destacarse que cuando se hace referencia a democracia y a voluntad democrática, no se está simplemente haciendo referencia al carácter electivo de los representantes del ejecutivo y de otros poderes públicos, ya que ello, las elecciones, constituyen el aspecto menos importante de una democracia, entender lo contrario, considerar que el simple hecho de resultar determinada persona o fracción electa para determinados cargos, por determinado tiempo y determinado número de veces sea lo más importante en una democracia, genera el grave peligro que tales personeros y mandatarios de la soberanía popular puedan dictar totalitarias imposiciones sobre la población contrariando el interés general y al propio Estado de Derecho, justificando su actuación  y supuesta vocación democrática en dichas elecciones, cuando en realidad es lo contrario y su comportamiento no es más que contrario a la Constitución.

Tan marginal es el asunto de las elecciones en materia de vocación democrática frente a otras instituciones democráticas, que bien pueden válidamente formularse conceptos de democracia sin que sea necesario hacer alusión a la elección de funcionarios, tal es el concepto ofrecido por el gran pensador y jurista argentino Germán Bidard Campos cuando afirmaba: “Nos es fácil volver a nuestro personal concepto de la democracia. La democracia es una forma de organización política que se basa en el reconocimiento de la dignidad de la persona humana, de su libertad, y de sus derechos. Tal nos parece ser su esencia, que para su instrumentación demanda la tutela de esos derechos, más un organigrama de poder limitado, distribuido y controlado.”

Como se nos hace patente, no solo por el concepto antes citado, sino de las múltiples y variadas concepciones que dentro de un verdadero constitucionalismo tenernos sobre lo que es democracia, lo que le es esencial y que conforman verdaderas instituciones democráticas es el sometimiento del poder al Estado de Derecho, su limitación y distribución de manera que se formen los pesos y contrapesos necesarios para su eficaz ejercicio, y el irrestricto respeto de los derechos humanos, poniendo al alcance de los ciudadanos medios eficaces para garantizar su goce y les permitan llevar una vida digna.

Mucho comprende la democracia y constitucionalismo más allá de la simple elección de autoridades como se ha dicho, siendo esencial que tales autoridades, en las distintas ramas de poder público tengan presente que democracia, además de su designación es separación de poderes, alterabilidad, representación de las minorías, debido proceso, derecho a la defensa, respeto a la propiedad y a la autonomía de la voluntad de las partes en asuntos privados, el libre desenvolvimiento de la personalidad, la libertad de expresión, la transparencia y el acceso a la información pública, autonomía e independencia del poder judicial, interpretación progresiva de los derechos, interpretación restrictiva de las facultades de los poderes públicos, autonomía e independencia de las autoridades con competencia de políticas monetarias y así muchos otros propios de la vigencia del Estado de Derecho, que a la postre es lo mínimo que se requiere para atender los problemas que hoy padecemos.

Consciente que la dificultad de los asuntos planteados pero que sin demora deben ser atendidos para evitar así incurrir en situaciones y condiciones mucho peores, y quedando claro y en evidencia las causas mayores de los problemas que nos aquejan, a modo de conclusión bien podemos afirmar que los problemas económicos no pueden solucionarse sino con producción y los sociales con democracia, parece de Perogrullo, una total obviedad, pero hace tiempo que no se ve ni producción ni democracia, se encuentran secuestradas y no habrá mejoría mientras no las liberemos día a día de sus captores.

Diplomado en Derecho Aeronáutico



Próximamente, el 01 de marzo de 2016, iniciará el Diplomado de Derecho Aeronáutico en la Universidad Monteávila.

Tuve la oportunidad de ver el programa y tomando en consideración los temas y materias, los profesionales que las impartirán con experiencia tanto nacional como foránea, y el alto nivel académico de la Universidad Monteávila, hacen de este diplomado uno de los mejores en Latinoamérica.

Allí nos vemos.






DIPLOMADO EN DERECHO AERONÁUTICO

Centro de Estudios de Regulación Económica (CERECO) de la Universidad Monteávila
en alianza con el
Centro para la Integración y el Derecho Público (CIDEP)

 Título que se otorga

Diploma en Derecho Aeronáutico.

Destinatarios

El programa de estudios se encuentra principalmente dirigido a abogadosque ejerzan la profesión en áreas relacionadas con la regulación aeronáutica, así como a profesionales universitarios en general que tengan interés en conocer el ordenamiento jurídico nacional e internacional en materia de transporte aéreo, navegación aérea y uso de aeronaves civiles.


El costo dependerá el plan que seleccione el participante: 
Pronto pago: Bs. 40.500 (hasta el 22 de Febrero)
Por ser personal o egresado de la UMA: Bs. 38.500  
Plan financiado: Bs. 50.000   
                                Inicial: Bs. 15.500, 1 de Marzo
                              I Cuota: Bs. 11.500, 29 de Marzo
                            II Cuota: Bs. 11.500, 26 de Abril
                           III Cuota: Bs. 11.500, 24 de Mayo

Los participantes deberán entregar los documentos siguientes: (puede ser digital al correo gsira@cidep.com.ve)
- Planilla de inscripción descargar
- Copia de la cédula de identidad 
- Copia del título universitario 
- Carta de postulación del organismo (si aplica)
- Constancia de pago o transferencia bancaria.

Datos cuenta bancaria UMA:
Cuenta Corriente Banco Mercantil N° 0105-0082-62-1082077771, a nombre de: UNIVERSIDAD MONTEAVILA, RIF: J-30647247-9.

miércoles, 10 de febrero de 2016

Congreso sobre Seguridad Jurídica, pobreza y corrupción




En el mes de abril de 2015 en el trabajo llamado “La seguridad jurídica como requisito indispensable para la prosperidad social” http://www.chinohung.com.ve/2015/04/la-seguridad-juridica-como-requisito.html, tuve oportunidad de señalar que para poder lograr estadios aceptables de seguridad jurídica en determinada sociedad era necesario entre otros elementos, contar con vigencia del estado de derecho; debida  interpretación constitucional, debido proceso y respeto al derecho de propiedad.


En similar sentido, aprovecho esta ocasión para remitir información de un importante evento sobre la materia de seguridad jurídica que tendrá lugar en la ciudad de Girona, España, los días  10, 11 y 12 de octubre de 2016, el II Congreso Bienes de Seguridad Jurídica y Democracia en Iberoamérica, y en el que el tema a tratar será  La Seguridad Jurídica, pobreza y corrupción.

Corrupción y pobreza, indudablemente son temas cuyo estudio es más necesario hoy que nunca, en especial en Iberoamérica, hay quienes podrán afirmar que en unos estados más que en otros, pero lo inequívoco es que resulta indispensable el desarrollo de los mismos de manera seria y concienzuda, analizando las distintas causas y efectos, y más importante aún, las medidas tendentes a la prevención de la corrupción que es un flagelo generador de pobreza de los pueblos, así como las acciones tanto internas en los Estados y en los sistemas transnacionales para su sanción y la recuperación de activos provenientes de la corrupción, constituyendo el Congreso un ambiente ideal para el intercambio de ideas y conocimientos para tal fin.

Aquí, el link del Congreso y que invito a visitar, en el que podrá obtenerse mayor información sobre el temario, inscripciones, la localidad de Girona y experiencias de su edición anterior: http://congresoseguridadjuridica.com/

Además de extenderles la invitación a este evento, también los invito a descargar de la página trabajos relacionados con la materia de seguridad jurídica como lo son entre ellos el denominado “Seguridad jurídica y previsibilidad” de Isabel Lifante Vidal de la Universidad de Alicante, España;   “Acerca del valor moral de la visibilidad jurídica” de Ricardo Moral Manrique de la Universidad de Barcelona, España , así como el trabajo “Al rescate de la seguridad jurídica, más allá de la simple legalidad, la necesaria recuperación del estado de derecho” de mi autoría.

Aquí los links:

“Seguridad jurídica y previsibilidad”. Isabel Lifante Vidal. España.

“Acerca del valor moral de la visibilidad jurídica”. Ricardo Moral Manrique. España.

“Al rescate de la seguridad jurídica, más allá de la simple legalidad, la necesaria recuperación del estado de derecho”. Roberto Hung Cavalieri. Venezuela.