jueves, 29 de septiembre de 2016

Venezuela. Indignante último lugar en respeto institucional




El día de hoy, 28 de septiembre de 2016, el Foro Económico Mundial publicó su Informe de Competitividad Global 2016-2017, en el que analizando 12 sub-factores ubicados en tres grandes grupos, se valoró la competitividad de 138 países.[1]

Los grupos de factores y subfactores son; A) Requerimientos básicos; 1. Instituciones, 2. Infraestructura, 3. Ambiente macroeconómico, 4. Salud y educación primaria; B) Potenciadores de eficiencia: 5. Educación superior y capacitación, 6. Eficiencia de mercado de bienes, 7. Eficiencia de mercado laboral, 8. Desarrollo de mercados financieros. 9. Preparación tecnológica, 10. Tamaño y amplitud de mercado; C) 11. Sofisticación de negocios, 12. Innovación.

De los 138 países evaluados, Venezuela resultó en la posición 130, quedando solamente por encima de Liberia, Sierra Leona, Mozambique, Malawi, Burundi, Chad, Mauritania y Yemen.

Como si dicha posición no fuese lo suficientemente desalentadora y preocupante en cuanto a la situación del país, cuando se analiza con mayor detalle los distintos elementos en que a su vez se subdividen los factores y subfactores, la apreciación y conclusiones empeoran, especialmente en aquellos aspectos relacionados con la institucionalidad democrática y seguridad jurídica.

En cuanto al  primero de los  índices evaluados, como el de la institucionalidad, encontramos que Venezuela ocupó el puesto 138, esto es el último de la lista de los países analizados, última posición no solo en la valoración total de este elemento, sino que obtuvo prácticamente la peor de las valoraciones en cada uno de los sub elementos que comprende el estudio tales como; 1. Derecho de propiedad, 2. Protección de propiedad intelectual, 3. Diversificación de fondo públicos, 4. Confianza en los funcionarios públicos, 5. Pagos irregulares y coimas, 6. Independencia judicial, 7. Favoritismo en las decisiones de funcionarios públicos, 8. Desviación / desperdicio de gasto público, 9. Regulaciones gubernamentales, 10.eficacia del sistema jurídico de resolución de conflictos, 11. Eficacia del sistema jurídico en el control normativo[2], 12. Transparencia en la ejecución de políticas públicas, 13. Incidencia del terrorismo en los negocios, 14. Incidencia del crimen y violencia en los negocios, 15. Crimen organizado. 16. Fiabilidad de los servicios de policía, 17. Comportamiento ético de firmas, 18. Fortaleza de las auditorías y reportes, 19. Efectividad de las cuerpos deliberativos, 20. Protección de accionistas minoritarios, y 21. Fortalezas de protección de inversiones.

Como puede meridianamente concluirse de dichos resultados, es muy grave la institucionalidad en Venezuela, teniendo una gran incidencia en dicha valoración actuaciones como la falta de independencia del poder judicial, el desconocimiento del Estado de derecho y la perversa concepción de los regímenes excepcionales y de emergencia a que recientemente ha recurrido el ejecutivo nacional, así como desde abril de 1999 hasta diciembre de 2015, de legislar mediante decretos normativos, que es de reiterar, ello solo es posible en casos de verdaderas emergencias, no generales por el propio régimen, y cuya interpretación es restrictiva.

Necesita Venezuela para empezare a remontar esa aciaga posición, además de la toma de medidas de carácter económicas, muchas otras de carácter social y jurídica de promoción de una cultura de respeto a la institucionalidad democrática, democracia que no se acaba en lo puramente electoral, que si bien es importante, lo son más otros institutos como el de separación de poderes, autonomía e idoneidad del poder judicial, sujeción del poder militar al civil, respeto de los derechos humanos y su interpretación progresiva, entre los que se encuentran además del derecho a la vida e integridad física, otros como el derecho a la propiedad, al acceso a la justicia, a la información pública, a la participación política, y dentro de ésta la de solicitar y llevarse a cabo las revocatorias de los mandatos de elección popular, todo sin lo cual, en modo alguno podrá levantarnos de tan infame puesto 130, el último de Latinoamérica, el último del continente americano, casi el último del mundo.

Fotografía tomada de:




[2] Efficiency of legal framework in challenging regs.

lunes, 26 de septiembre de 2016

Cuando no se dice que se ama a pesar de ser así.


Hasta la saciedad hemos escuchado que debemos  expresar  nuestros sentimientos, reforzar ideas de apoyo, cariño  y aliento a los nuestros, a los hijos, a los padres, hermanos, pareja, a los amigos. Hacerles saber de cuán  orgullosos  estamos de ellos y la alegría de compartir con ellos. En fin crear ambientes en los que la confianza y el amor se desarrollen, así como  el de conciencia y pertenencia al grupo familiar, de amigos, etcétera, todo lo cual haga sentir a cualquiera de sus miembros que puede abiertamente apoyarse en los otros sin sentir  algún tipo de reserva para solicitar ayuda, ya que ante esos fuertes lazos emotivos que se han venido creando, esa identidad y apoyo constituyen elementos esenciales para superar esas situaciones aciagas que pueda estar experimentando.

Todo eso está  bien. Muy bien. Pero que tal si en todos los casos no resulta tan beneficioso como se pregona? Y es que no exista la mejor de las intenciones de quienes promuevan el que se le insista a los niños el cariño que se les tiene, de lo orgullosos que estamos de ellos, que tenemos que der lo más transparente posibles en nuestras relaciones en cuanto a lo que pensamos sobre tales o cuales asuntos.

Qué tal si contrariamente como hemos escuchado el proverbio uno tiende a hacer cosas que no quiere que le hagan a uno? O que a veces es mejor tratar a otros como no queremos que nos traten  a nosotros?

Pues es así, ocurre, existen aquellos a quienes no solo no les interesa que constantemente les estén  preguntando al final de la jornada qué tal estuvo su día, que les pregunte qué hicieron hoy?, cómo les fue? que los llamen a saludarlos 3 veces al día, al mes, al año; pero que por cosas de la vida aquellos que no les gusta, o a medio, han de compartir con personas que si, que desean que los llamen todos los día todo el día, sean los padres, los hijos, la pareja, los amigos, como si la calidad y cualidad de ser padre, hijo, amigo o pareja dependiera de la cantidad, de llamadas, conversaciones e información que se intercambien entre sí, o de la calidad, lo que más podría incidir, ya que las conversaciones pueden ir desde lo más trivial hasta lo más complejo, desde la chismografía hasta las más profundas reflexiones de filosofía política.

Qué decir de los recientes clichés que se han puesto de moda ante las redes sociales y hasta de aquellos que afirman como un dogma aquello de que las nuevas tecnologías acercan a los que están  lejos y separan a los que están cerca, y critican que hasta existen parejas que se les ven sentadas en una mesa de un restaurant, cada uno de ellos más pendientes de lo que pasa en su correspondiente red social que lo que ocurre en su propia mesa con su pareja con quien debería estar disfrutando. Pues podemos decir, que invención tan ideal la de las redes sociales, el poder comunicarse, el de poder estar presente sin estarlo, y ausentarse sin tener que salir, es como todo en la vida, cada quien podrá hacer uso de la presencia real o virtual a su discreción, con la ventaja de hacerlo a su tiempo, y en compañía o no de quien quiera, aquí lo grave quien critica a otro u otros como si quien lo dice le asiste una autoridad moral para ello, y lo peor, su crítica la difunde mediante las redes sociales.

Quien pareciera estar absorto con un teléfono en la mano, ensimismado leyendo, ajeno al mundo, puede ser percibido de manera totalmente diferente por su sus padres, sus hijos, su pareja, sus amigos, sus profesores, etcétera, pero perfectamente puede esta leyendo el periódico, noticias, poesía, sosteniendo una conversación totalmente vacía, técnica, amorosa; el alumno puede estar investigando sobre lo que el profesor explica, pro también algo muy ajeno, los hijos pueden estar no prestándole atención a sus padres, pero pueden estar buscando algo que complemente lo que se les está diciendo, las parejas en el restauran pueden estar buscando cualquier información cuyo contenido lo conversan entre sí. Aquí el problema es más grave, además de la intromisión de un ajeno en pretender imponer un criterio frente otros, es el de darle importancia a los mensajes y sus maneras de transmitirlo. Me imagino que esa clase de personas ven a la misma pareja sentados juntos en un café pero cada uno de ellos con libros de poesía o de historia, su percepción cambia.

No nos vayamos por las ramas, retomando  la idea arriba expuesta. Muchas veces hay quienes han de saludar preguntar sobre las actividades  de otros, cómo les fue en su día o cualquier otro asunto, más porque quien inquiere le gusta hacerlo o porque a quien se le pregunta le gusta más, pero ello no necesariamente significa que quien pregunta, llama o está pendiente, quiere que hagan lo mismo con él, ya que le es muy preferible que en determinado momento, tiempo o etapa de su vida no quiera que le pregunten, le llamen, el inquieran nada, eso está bien, es normal, en cualquier fase de la vida, y no por eso han de dejar de saludar y contactar a los demás, de preguntarles como están, simplemente hace a los otros lo que no le gusta que le hagan a él, simplemente tales convencionalismos no pueden ser obligatoriamente aceptados en su totalidad.

Creo que es muy grave que se le haya dado o pretendido dar una importancia excesiva a esos convencionalismos, y a los mensajes que deberíamos transmitir, mientras que nos estamos apartando de algo mucho mayor, de los interlocutores, que somos de los más variados, de los más distintos, de los más únicos.

Todos desde antes de nacer, desde nuestra concepción, somos seres únicos y distintos, con nuestras propias creencias, convicciones y sentimientos, y desde el nacimiento hasta nuestro fin, todo lo que encontramos en el mundo exterior no ha de servir para desarrollar esos nuestros  propios sentimientos y experiencias, haciéndonos mejores nosotros y los otros; desde nuestros padres, abuelos, hermanos, amigos, compañeros, pareja, hijos, nietos y así; se va pasando la vida de quienes vamos pasando por este viaje en un momento determinado de la historia de mundo, de la humanidad, y procurando dejar la mejor huella posible, desde los círculos más cercanos del entorno familiar como de aquellos más amplios en todo el orbe.

En efecto le estamos dando mucha importancia al mensaje, más que al mensaje a su medio de transmisión, a su instrumentalidad, sea esta mediante una conversación, una carta, un simple papelito con dibujitos y animalitos, una comunicación oficial, o como más recientemente se utiliza, mediante un tweet, un emoticón o un “like”, mientras que con tantos instrumentos nos estamos alejando de lo que es verdaderamente importante, los sujetos de la comunicación, que son, somos, únicos, auténticos e irrepetibles.

Sin quererlo, de manera inconsciente, ante la gran cantidad de formas de instrumental los mensajes, lo cual a veces confundimos con los mensajes mismos, al aceptarlos como válidos únicamente por tal instrumentación a la que le damos mayor importancia, y no es que no la tenga, sino que se ha sobrevalorado, sobrevaloración del medio que ha sido reforzada con todas esas recomendaciones de incentivar la comunicación, sin explicar su sustento y menos aún su finalidad, se crea una especie de discriminación y rechazo del aquel tercero desconocido que simplemente no saluda (y que no tiene obligación de hacerlo) al que se tilda de mal educado y se le convierte en sujeto hasta de improperios y vejaciones, pero de manera no muy distinta ocurre en cuanto a que se aleja y se le tiene como displicente y merecedor de desprecio, además de señalar que tiene algún problema de actitud, el amigo que no llama insistentemente a su amigo y está encima del otro, el hijo que no llama todos los días a sus padres, quien no repita insistentemente que ama a su pareja o a sus hijos, y la conclusión de ello, lo que viene a agravar la situación por parte del receptor del mensaje, es que no se le quiere, no se les estima, que el “otros” no muestra preocupación, o simplemente como se ha proferido desde el inicio de la humanidad  “algo extraño está pasando, dímelo”, “puedes confiar en mí”, “estamos juntos en todo”, “ “no es normal lo que estás haciendo”, “te estás comportando de manera extraña”, y así muchos más.

Muy a nuestro pesar y no obstante las buenas intenciones de quienes promueven una general salutación amical entre los conciudadanos de una ciudad, urbanización, o edificio, el que los miembros de las familias se comuniquen y compartan juntos, que padres e hijos logren la mejor comunicación posible, que las parejas puedan entenderse de la mejor manera, lo que en modo alguno signifique que entre ellos exista una “única unidad de pensamientos y conocimientos”, en otras palabras que deba todo decirse y transmitirse entre sí todos sus conocimientos, sentimientos y pareceres, fomenta la creencia en la conciencia del receptor del mensaje que si el mismo no es transmitido de la manera que ellos esperan, de cómo la convención social dicta que se haga, lo cual es una total vaguedad, tanto el mensaje como su contenido, y más allá, dan como resultado que ese destinatario del mensaje lo considere sin valor alguno, sea desde un “buenos días” hasta un “te amo”, generándose las respuestas como “qué tienen de buenos” y “tu no me mamas nada”, pues para eso es mejor no decir nada.

Por eso; por eso, es que debe revisarse profundamente la teoría de los mensajes interpersonales respecto de los sentimientos de sus interlocutores, claro está que este trabajo le compete tanto al agente activo del mensaje, para lograr transmitir de la manera más clara posible sus sentimientos y pareceres, pero también debe trabajarse el receptor del mensaje, ya que al pretender como válidos solo aquellos que se trasmiten del modo que espera recibir y en el idioma que quiere entender, nos coloca en una situación mucho más difícil de aquel que sin ser ciego se empeña en no querer ver, en este caso entender.

Tales son los casos de los hijos que consideran que sus padres no los quieren o apoyan si no les dan los regalos o juguetes que desean, o de los padres que consideran que sus hijos no los aman o respetan porque no acatan ciegamente sus designios, especialmente cuando son niños o adolescentes, luego con el tiempo, si los hijos no llaman constantemente a sus padres, y qué decir de las relaciones de parejas: si no se llama y se está insistentemente pendiente de todo lo que la otra hace, es que no demuestran amor, siempre habrá una especie de escrutinio comparativo, que si  la pareja de tal lo hace o actúa esta manera o aquella, si le compra o regala esto o aquello, o que si no llaman eso significa que no hay amor, y que si lo hace demasiado, algo debes estar escondiendo “tu sabrás lo que has hecho”. En definitiva este es un tema que desde Sócrates y hasta el fin de la humanidad estará sin resolverse, y menos pretendemos hacerlo ahora.

Recuerdan de la famosa película “Ghost”; la pobre chica como el protagonista en vida no le dijo de manera “alta, clara e inteligible” que la amaba, como no se le dijo en la manera, en el idioma, en el tiempo que la sociedad le hizo creer que debía recibirlo, jamás le creyó, nunca lo hubiese creído, ello a pasar de que el hombre si la amaba, y tan fuerte es esa convención, que luego de la muerte del protagonista, tuvo que buscar la manera de volver al mundo de los mortales para transmitir el sentimiento de amor que en efecto tuvo. El problema es que ella lo confundía, involuntariamente, el mensaje y con el instrumento.

Muy capaz que si en la escena de la cerámica le decía “Te Amo” en vez de “ídem”, la película no hubiese sido sino otra historia sobre un crimen de un hombre que muere en un asalto dejando sola a su pareja. Que sobran antecedentes así aquí.

Existe además otro problema cuando se le manifiesta el amor a otra persona, ya que si el receptor se empeña, voluntariamente o no, a recibir tanto el mensaje como su contenido de la manera que sólo espera ocurra, serán más que usuales las respuestas ultra conocidas en todo idioma, toda cultura y cualquier época de  “que me vas a amar tu”, “tu no amas a nadie”, “no sabes amar”, “no sabes lo que es el amor”, y así ciento de expresiones en el mismo sentido, por lo que cualquier intento en aclarar el mensaje, intentarlo con otros medios, apostaría que muchas son las probabilidades de ser infructuoso.

Por otra parte, callar y no expresarlo, podrá ser considerado como acto de mayor displicencia y desinterés, por lo que debemos siempore buscar maneras de hacer entender que no es el mensaje, no es el medio, el instrumentos, es el sentimiento, es la razón, es la verdad lo que ha de transmitirse, y para ello debemos aceptar como primera premisa  que todos somos distintos, únicos, irrepetibles, con nuestros propios sentires y pareceres, con nuestros propios idiomas, tanto para decir como para escuchar, y que para poder lograr los equilibrios que tanto necesitamos en todos los aspectos de la vida sepamos que recibir las respuestas que deseamos de la manera que esperamos hacerlo no significa que no nos amen y no amemos, y así como la confianza, con el orgullo, con el respeto.


Fotografía tomada de:

domingo, 25 de septiembre de 2016

Hablando sobre decretos de emergencia


Antecedentes de los decretos de los estados de excepción  y emergencia del régimen nazi.

De gran interés es mencionar otro antecedente histórico en materia de estados de excepción y emergencia, pero mucho más documentado que el de la antigua Roma, además de ser más reciente y que cambió por completo el curso de la historia. Y es que luego de la Segunda Guerra Mundial, sus causas y sus consecuencias, las relaciones humanas nunca fueron las mismas, resultando afectados todos los aspectos de la vida humana, desde los avances tecnológicos producto de los instrumentos, equipos, armamentos y demás artilugios concebidos durante el conflicto bélico, hasta las relaciones sociales nacionales e internacionales, la política, la economía, y claro está, el derecho.

Mucho puede referirse, se ha estudiado y escrito sobre el evento bélico, pero a los fines de nuestras reflexiones, hemos de dirigir nuestra atención a los elementos o fundamentos de corté jurídico y constitucional en que se sustentó la conformación del régimen nazi, que como todo régimen totalitario señalaba actuar conforme a la legalidad y la constitución.

Como resultado de la finalización de la Primera Guerra Mundial, la rendición total de Alemania y la adopción de la Constitución de Weimar de 1919,[1] texto constitucional en el que el régimen nacionalsocialista –Nazi- fundamentara su supuesta legitimidad y que entre su articulado se previera la posibilidad que ante situaciones de “emergencia”, pudiera además de declararse la misma, asumir el ejecutivo facultades extraordinarias, entre ellas las de dictar actos de contenido normativo.

En efecto el artículo 48 de la Constitución de Weimar, disponía que podían ser restringidos determinados derechos constitucionales en situaciones de grave alteración o peligro de la seguridad u orden público del Reich, todo ello a los fines de su restablecimiento y para lo cual de ser necesario podría ocurrirse a la fuerza armada; conformando el referido artículo 48, la norma constitucional en que se sustentara el “Decreto del Presidente del Reich para la Protección del Pueblo y del Estado” -Reichstagsbrandverordnung- o también como se conoce, el “Decreto del incendio del Reichstag”[2], mediante el cual se suspendieron el derecho a la libertad personal, de expresión y de prensa, de asociación y reunión, privacidad de la correspondencia y comunicaciones telegráficas y telefónicas, inviolabilidad de hogar y derecho a la propiedad privada, decreto de fecha 28 de febrero de 1933, un día después del incendio.

Igualmente en el mismo contexto, el de la excepcionalidad, el de la supuesta emergencia, en el mes de marzo de 1933, fue promulgada la llamada Ley Habilitante de 1933, conocida como “Ley para solucionar las urgencias del Pueblo y la Nación” -Ermächtigungsgesetz,-[3], en la que en solo cinco artículos pone fin a la República del Weimar al disponer que el Gobierno del Reich puede dictar actos normativos, incluso la aprobación del presupuesto anual y la obtención de créditos y recursos sin la aprobación del legislativo (art.1); los actos del gobierno pueden diferir de la Constitución, si no contradicen al Legislativo y Judicial –los cuales eran sumisos al régimen- (art. 2); las leyes serán promulgadas por el canciller –Hitler-, publicadas en el diario oficial y entran en vigencia al día siguiente, expresamente se señala que no le es aplicado al gobierno el procedimiento constitucional de formación de leyes (art. 3); los tratados internacionales no están sometidas a control o aprobación del legislativo (art. 4), y la ley habilitante entra en vigencia al día siguiente de su publicación hasta el 1 de abril de 1937 o si el gobierno del Reich es sustituido por otro (art. 5).
  
Ambos textos, el Decreto del Presidente del Reich para la Protección del pueblo y del Estado” y la Ley para solucionar las urgencias del Pueblo y la Nación” o Ley Habilitante, representaron, además de la propia extinción de la República de Weimar y la formación del Tercer Reich[4], el origen y fundamento constitucional del régimen totalitario nazi, sustento y apoyo que luego de 1934 se viera reforzado por las sentencias del Volksgerichtshof, el Tribunal del Pueblo.

Como inequívocamente puede concluirse, la efectiva separación de poderes, el carácter restrictivo de delegaciones legislativas, incluso ante situaciones de verdaderas emergencias y excepcionales, jamás deben ser entendidas ajenas al control político propio de las Asambleas, claro y evidente fue el caso del nacionalsocialismo desde el año 1933, cuando haciendo uso de una “institucionalidad constitucional” se permitió la perversión de su verdadero contenido, deviniendo además de la instauración del régimen totalitario nazi, en el antecedente del conflicto bélico más catastrófico de la humanidad en toda su historia. No haber cuidado el sometimiento del poder a la constitución, el permitir y aceptar que sea el gobierno que dicte las leyes, que niegue y anule las facultades legislativas y contraloras de la Asamblea le salió muy caro al pueblo alemán, demasiado caro a la humanidad, ningún pueblo debe nuevamente caer en similares situaciones.


Fotografía de Adolfo Hitler en el discurso ante la aprobación de la Ley Habilitante el 22 de marzo de 1933, tomada de:  http://worldfuturefund.org/Ideas/Portent/8.5_Bild2_30034183.jpg





[1] Texto de la Constitución de Weimar de 1919, disponible en la página de estudios constitucionales de la Universidad de Navarra: http://www.unav.edu/departamento/constitucional/materiales
[2] Texto del “Decreto del Presidente del Reich para la Protección del pueblo y del Estado”, disponible en: http://germanhistorydocs.ghi-dc.org/sub_document.cfm?document_id=2325
[3] Texto de la ley habilitante de 1999 para solucionar las urgencias del Pueblo y la Nación, disponible en: http://germanhistorydocs.ghi-dc.org/pdf/eng/English5.pdf y discurso de Adolfo Hitler ante el Reichstag Alemán del 23 de marzo de 1933. Disponible en: http://worldfuturefund.org/Reports2013/hitlerenablingact.htm
[4] Ver: Coldrey, Jeremy. The Rise of Fascism: Assessing The Constitution of the Weimar Republic y, Condon, Sebastian . Drafting the Disaster: The Conceptions of the Drafters of the Weimar Constitution with Regard to the Powers of the President. Disponibles en: http://www.polis.leeds.ac.uk/assets/files/students/student-journal/jeremy-coldrey-summer-09.pdf y https://espace.library.uq.edu.au/view/UQ:240186/GRMN_hons_CONDON_Sebastian_2010.pdf

domingo, 18 de septiembre de 2016

El suicidio presidencial



El 19 de septiembre, pero en 1891, se suicidó quien fuese presidente de la República de Chile José Manuel Balmaceda, quien apenas nueve meses antes había sido depuesto por el Congreso por las autocráticas prácticas de gobernar desconociendo al poder legislativo.

Sobre la deposición del presidente:

No son muy conocidas las sociedades en que algunos sus presidentes hayan cometido suicidio, por eso lo interesante del caso de Chile y que en el mismo mes de septiembre coincida con que en 1891 lo hubiese hecho Balmaceda y 82 años luego, Salvador Allende (11/09/1973), que a pesar de la negativa de determinados sectores que negaban la tesis del suicidio, las investigaciones determinaron que así efectivamente ocurrió.

Claro está que ambas circunstancias tienen sus características particulares que las diferencian, además del primero ser considerado liberal y el segundo socialista, pero si subsisten algunas similitudes más allá del país y el mes. Ambos suicidios fueron por arma de fuego, los dos presidentes fueron democráticamente electos y se señala que ambos resultaron en expoliadores y violadores de los derechos del pueblo que debían representar y proteger.
   



domingo, 11 de septiembre de 2016

La Tiranía, una moneda y como todas, tiene dos caras.




El 11 de septiembre de 1973, fuerzas militares lideradas por Augusto Pinochet mediante una acción militar dan un golpe de estado contra la República de Chile, del que resultó el derrocamiento del presidente Salvador Allende, quien se suicidara en misma fecha y con ello la caída del gobierno con ideología de izquierda de la coalición electoral “Unidad Popular”, surgiendo desde ese momento el régimen dictatorial del Augusto Pinochet.

No resulta sencillo para quien escribe estas líneas emitir opiniones sobre tales acontecimientos en cuanto al sustento de la investigación necesaria y para la que desearía más que una investigación documental, la de contar con entrevistas con personas que estuvieron presentes en ese tiempo y en ese país.

El Chile de hoy, la actual Venezuela, nuestra Latinoamérica, el mundo, evidentemente son muy distintos, a pesar de que apenas no se llega a medio siglo, que el contexto de aquellos tiempos de mediados del siglo XX de la posguerra, en la que el mundo era disputado entre una ideología liberal democrática por una parte y el comunismo por la otra.

Hay hechos que son indubitables, entre ellos el que Chile hoy, el Chile del siglo XXI se encuentra entre los países más prósperos de la región, y que muchos venezolanos ante la crisis social, económica y política que se vive en la tierra de Bolívar, ven como posible destino para emigrar de esta catástrofe, esta pesadilla colectiva que sus promotores denominaron revolución bolivariana o socialismo del siglo XXI.

Principalmente aquellos descendientes de chilenos radicados en Venezuela por la situación de la década de los 60 y siguientes, son los principales emigrantes que retornan a las tierras de sus padres y abuelos, pero no sólo ellos que tienen ya algún vínculo con ese país, muchos otros venezolanos que han coqueteado con la idea de intentar hacerse un mejor futuro fuera de Venezuela han dirigido su atención hacia Chile, y tal vez como muchos años antes hiciera el propio maestro de Bolívar, Andrés Bello, radicarse allá y jamás volver. Desde profesionales de la salud, especialistas en sistemas y programación, hasta comerciantes, han mostrado interés en Chile, particularmente por las garantías que ofrece en materia de libertades civiles más allá de lo estrictamente económico, libertades y garantías que lamentablemente no ofrecen otros países de la región, menos aún la Venezuela revolucionaria.

Mucho podemos desarrollar sobre este interesante país y su historia, pero siendo el día de hoy 11 de septiembre de 2016, el 43 aniversario del golpe de Estado que atestara Pinochet, es en torno a ese hecho que haremos nuestras reflexiones.

Lo primero que se somete a la crítica, es que el golpe de Estado, no se le da a Allende; como he referido en otras disertaciones, los golpes de Estado no se le dan a los gobernantes, claro que su deposición y derrocamiento pueden ser consecuencia de ello, pero como he sostenido, los golpes son contra los Estados, entonces el golpe fue contra el Estado chileno.

Impresiona observar como ese golpe de Estado en Chile, contra Chile, ha sido utilizado por quienes apoyaban la ideología de la llamada izquierda, al comunismo, tanto en esa época, así como luego de extinguido –tuve la oportunidad de leer un trabajo en el que se refería como ideologías zombis aquellas que aún se manifiestan luego de la caída del bloque soviético, entiéndase las que aún se tratan de sostener en Cuba, Nicaragua, Venezuela, Ecuador y Bolivia-; así como de aquellos a los que los de la izquierda referían como extrema derecha, al defender que las gestiones de Pinochet fueron aquellas que dieron como resultado la recuperación económica de Chile.

Lo anterior hemos de aprovecharlo para traer a la reflexión otro aspecto y es que ya esas discusiones, esas distinciones entre derecha e izquierda, resultan más que superadas, es más, incurrir en ellas es caer en el mismo juego perverso por el que fueron creadas en el sentido de su utilización para intentar justificar la existencia de tales ideologías y las tropelías ejecutadas en su nombre.

La denominada izquierda, para justificar su existencia, necesitaba crear a la derecha, y para poder recrudecer esa ideología de izquierda y sus abusos, que ya está más que demostrado que jamás sociedad alguna con un ideario comunista ha proporcionado prosperidad o bienestar alguno, se creó todo eso que ellos mismos refieren como ultra derecha. Igual suerte ocurre con el liberalismo y lo que más reciente mencionan y tildan de neoliberalismo, por lo que en consecuencia, si se admitiese tal manipulación retórica, quienes así se pronuncian bien pueden tenerse y denominarse neoabsolutistas, neoautocráticos o neototalitarios.

Sigamos,

Las obsesión de los denominados de izquierda en esa época por asirse de cualquier elemento que medio coloreara un manto de legitimidad y dignidad de sus actuaciones llegó al punto tal, que ante la muerte de Allende, intentaron presentarlo como más que un héroe, una especie de mártir de la izquierda, al señalar e indebidamente afirmar que fue asesinado por los militares golpistas que tomaron el Palacio de La Moneda, cuando la verdad fue que el propio Allende se suicidó, lo que fue negado hasta su definitiva comprobación, según dicen con un fusil de asalto regalo de de Fidel Castro; fallecimiento que coincide en el mismo mes de septiembre cuando otro presidente de Chile se quitase la vida, también con un disparo pero en 1891, José Manuel Balmaceda, pero éste, identificado con el liberalismo.

Aún hoy en día quienes propugnan ideas zombis de corte comunista, bien porque así expresamente ellos mismos se identifican como tales, o mediante sofismas, eufemismos y falacias como las del llamado socialismo del siglo XXI, e incluso haciendo uso de ideas como las del “Estado Social”, tratan de reivindicarse y revivir  sus fallecidos fundamentos ante el golpe de Estado que diese Pinochet al frente de las fuerzas armadas chilenas.

Debemos ser enfáticos y contundentes en señalar que no obstante lo fallido del gobierno de Allende, en modo alguno puede legitimarse el régimen absolutista y dictatorial de Pinochet y su Junta Militar desde 1973 a 1990, por lo que hemos de ser cuidadosos en incurrir en esa vulgar trampa argumentativa a la que ocurren quienes bien saben utilizar los acostumbrados a los engaños y estratagemas de esa política existencial de que si no se está a favor de uno se está a favor del otro, ello al buen estilo Schmittiano.

Ambos regímenes en Chile, antes y después del 11 de septiembre de 1973, son censurables y condenables, el de Allende y el de Pinochet, en el que uno si existió fue como consecuencia de las perversiones del anterior, no siendo más que las dos caras de una misma moneda, la de la tiranía, sobre la cual ya tuvimos oportunidad de comentar en trabajos anteriores.

Y es que mucha gente desconoce, y entre ellos me incluyo directamente, la realidad social del Chile para el momento que se da el golpe de Estado; desconocimiento en primer lugar por el evidente distanciamiento geográfico entre Venezuela y Chile, también por el lamentable mal del venezolano en no ser precisamente conocido por ser los ciudadanos más asiduos al estudio y a la lectura (si difícilmente lo hace sobre hechos patrios que quedará entonces para aquellos un poco más ajenos), y además de la evidente dificultad, acrecentada en los últimos 17 años de importar literatura en general, y en especial sobre temas como el presente.

No obstante lo anterior, no es preciso ser experto en economía, ciencias políticas o sociología para imaginar la situación de Chile bajo un sistema muy similar, en extremo parecido al implantado en Venezuela por el llamado socialismo del siglo XXI y la revolución bolivariana, regímenes que sólo serán conocidos por la expoliación generalizada, violación de derechos humanos y pauperización de la calidad de vida de los ciudadanos. Valga advertir nuevamente, jamás ello puede justificar ni defender el régimen también dictatorial que se instauró luego de 1973, incluso a pesar de haberse rescatado la situación económica.

La situación de pobreza, miseria y violación del Chile de Allende y la Venezuela de hoy, así como es connatural de los regímenes colectivistas totalitarios son tan similares que en esa época existieron las llamadas JAP, las Juntas de Abastecimiento y Control de Precios, algo no muy distinto a los CLAP, Comités Locales de Abastecimiento y Producción, que no son más que instrumentos de opresión de la ciudadanía.

Quiero volver a insistir que en modo alguno puede pretenderse que la condena de un régimen conlleve la aceptación, y menos aún la legitimidad de otros igualmente tiránicos, siquiera en el caso de recuperación del aparato productivo, ello equivaldría al absurdo de pretender justificar que determinado Estado volviese a la esclavitud como sistema económico si del mismo resultase su recuperación económica.

Del examen del material que puede obtenerse a través de internet[1], especialmente los videos y trabajos audiovisuales en general, es muy lamentable que suelen ser sesgados por quienes como se refiriera pretenden utilizarlos a favor de tal o cual ideología, de derecha o izquierda, categorías que ya vimos son manipuladas por  quienes se auto identifican como de izquierda, del zombi dogma comunista, distinción que debemos ya superar, por lo que siendo un hecho reciente de la historia latinoamericana, es importante promover su mayor divulgación conjuntamente con los conocimientos de democracia y constitucionalismo en procura de aumentar el conocimiento general de la ciudadanía, condenando tota clase de regímenes dictatoriales y evitando nuevamente su instalación, particularmente de aquellos abiertamente despóticos pero que mediante ardides y prácticas retóricas se disfrazan de democráticos como lo que desde finales del siglo XX se han hecho camino en algunos Estados de la Región, secuestrando las instituciones democráticas y republicanas, esclavizando a su pueblo, robándole su dignidad e instaurando no más que materiales cleptocracias, que para su desarticulación es necesaria la preparación y educación de la sociedad civil como agente de cambio democrático y recuperación del Estado de derecho.



Fotografía de Allende y Pinochet tomada de: https://www.facebook.com/579980895507050/photos/a.579986188839854.1073741828.579980895507050/579986118839861/?type=3&theater




[1] Desde internet puede descargarse un extracto del libro denominado “Allende y Pinochet las verdades olvidadas” así como se observaciones sobre el mismo que son de gran utilidad para la comprensión de este importante hecho histórico.
Aquí direcciones de internet recomendadas:

11 de septiembre. Más allá de días de sangre y muerte


Después de 2001, el día 11 de septiembre, será recordado por uno de los hechos que marcaron la historia de la humanidad, los atentados terroristas contra el complejo de Centro Mundial de Comercio en la ciudad de Nueva York. La importancia  de ese atentado y de sus consecuencias marcó un antes y un después de la sociedad, de la humanidad, en todos los aspectos de la vida, económicos, sociales, comerciales, culturales, jurídicos; en fin, no existe aspecto alguno que en mayor o menor manera se haya visto afectado desde ese momento en el que se atentó no contra unas específicas edificaciones o personas que laboraban en ese complejo, personas de todas clases, nacionalidades, culturas y creencias.

Tampoco el atentado puede entenderse contra determinado país o cultura occidental, fue un atentado contra la humanidad, la vida, contra la historia, contra la dignidad. Ese hecho demostró lo peor a que puede llegar el ser humano, su ceguera frente al devenir de la humanidad de manera progresista, el desprecio a la propia vida, el hombre contra el propio hombre, ese ataque viene ha tenido incluso efectos en las fuentes filosóficas contractualistas sobre la bondad o maldad natural del hombre, y de si el Estado debe intervenir en todas las conductas humanas o si por el contrario las libertades como cultura es un valor superior que ha de protegerse.

Sobre el tema tan complejo del ataque, y sus consecuencias, muchos son los trabajos que pueden ser consultados, pero lo que es indiscutible que ese fatídico momento cambió la humanidad para siempre, y claro está que ante tal impacto, se minimizan muchos otros hechos históricos verificados en igual fecha 11 de septiembre en distintos años.

Quien desee ahondar en los hechos ocurridos en misma fecha, al leer las efemérides correspondientes, encontrará, además de los ataques del 11 de septiembre del año 2001, que ocurrieron otros hechos históricos relevantes como que en el año 1714, se produjo el sitio de la ciudad de Barcelona y posterior capitulación frente a las fuerzas borbónicas españolas y francesas, en la que juraron sus protocres defenderla hasta su última gota de sangre, fueron muchas las bajas[1].

Otro hecho de relevancia ocurrido un 11 de septiembre, pero éste en el año 1888, fue el fallecimiento de quien fuese el 2º presidente de la república Argentina, Domingo Faustino Sarmiento, cuyo mandato ocurrió entre los años 1868 y 1874, siendo su principal y más destacado logro el de promover la educación y la cultura en general, propender el civismo frente a la barbarie, aspectos que desarrolló en una de sus más importantes obras literarias “Civilización i barbarie. Vida de Facundo Qiroga”[2]

En Venezuela, el 11 de septiembre de 1913, nace el insigne médico e investigador, Jacinto Convit García, desarrollador de la vacuna contra la lepra. El Dr. Convit, falleció el 14 de mayo de 2014.[3]

Golpe de Estado contra Chile y suicidio de Salvador Allende.

El 11 de septiembre de 1973, fuerzas militares lideradas por Augusto Pinochet …. ¿Saben qué?.. tenía previsto desarrollar este hecho en este trabajo, pero dada la naturaleza del mismo y su trascendencia, de hará en entrada aparte, a la que se podrá ingresar a través de este enlace: http://www.chinohung.com.ve/2016/09/la-tirania-una-moneda-y-como-todas.html

Ya que el tema del golpe de Estado contra Chile en 1973 se refirió para otra publicación específica, sigamos con algunos otros hechos de interés en la historia y que se verificaron también un día 11 se septiembre, empecemos desde una época más reciente a otras más lejanas:

En 1978, fallece en Caracas el músico venezolano,  compositor y fundador de la Orquesta Sinfónica de Venezuela, José Antonio Calcaño.

En 1926, En Roma Gino Lucetti, arremete contra el fascista Benito Mussolini, el Duce. El explosivo que utiliza rebota en el parabrisas del vehículo en que iba el tirano quien resulta ileso y exclama “Las balas pasan, Mussolini queda”. Dos décadas luego dejó de existir; Mussolini no quedó, y no fueron las balas las que lo alcanzaron.

En 1891, se funda La Universidad del Zulia –LUZ-[4]

Durante la Batalla de Malplaquet, en 1709 obtienen los Ingleses y Holandeses una victoria pírrica frente a los franceses. Más de 30 bajas entre muertos y heridos de ambos bandos.[5]

Oliver Cromwell con su nuevo Ejercito Modelo, toma la ciudad irlandesa de Drogheda ordenando la ejecución de los habitantes que se resistiesen, lo que se conoce como la toma de Drogheda o “The Siege of Drogheda”, acto que acentúa la toma de Irlanda por los ingleses. Esto fue en 1649.[6]

Volviendo nuevamente al continente americano y casualmente también 11 de septiembre, en lo que hoy es Chile, otros actos sangrientos, específicamente en Santiago de Chile otrora conocida como Santiago de Nueva Extremadura de 1541, es tomada y atacada por el cacique Michimaloco. Ante tal ataque, Inés de Suárez, una de las fundadoras de la ciudad ordena la muerte de otros caciques que se encontraban detenidos.[7]

Recuerdan el famoso grito de guerra de “Freeddom” de William Wallace interpretado por Mel Gibson en Corazón Valiente “Braveheart”?. Pues el 11 de septiembre de 1297, el verdadero William Wallace[8], estuvo y lucho en la batalla del Puente de Stirling, que fuese de gran importancia para los escoceses en su lucha contra Inglaterra, siendo desde ese momento Wallace un reconocido héroe de Escocia, tan es así que en el año 1995, siete siglos después es que se hace famosa la película y se visibiliza aún más la lucha por la libertad, y claro, la resistencia a la opresión, algo que jamás pasará de moda y menos aún puede dejar de hacerse.



Como hemos podido ver, el 11 de septiembre, salvo algunos especiales episodios, ha  estado marcado de sangre y de muerte. Atentados terrorista, golpes de estado, tomas y asedios de ciudades, masacres y guerras. Difícilmente podamos hacer cambios en venideros 11 de septiembre, de los años que le quedan a la humanidad que borren los fatídicos anteriores, más no así olvidarlos, ello en el sentido de tener presente cuan maligno, sangriento e “inhumano” puede ser el “ser humano”, y que si bien no podemos borrar ni olvidar esos fatídicos 11 de septiembre, jamás vuelvan a ocurrir días así.







[1] Se recomienda para ahondar sobre este hecho de la historia la lectura sobre dicho acontecimiento contenida en la obra de 1878 “Los fueros de Cataluña : descripción comentada de la constitución histórica del principado ; sus instituciones políticas y administrativas y sus libertades tradicionales, con la relación de muchas revoluciones, escenas y anécdotas curiosas, palabras y hachos notables de catalanes ilustres y el estudio comparativo de esta constitución parangonada con las de todas las Naciones, inclusas las forales de Navarra y las provincias vascongadas / escrita con la ayuda de las colecciones legales, crónicas, documentos inéditos de varios archivos ... por José Coroleu y José Pella y Forgas”, cuyo ejemplar digital se encuentra disponible en la página del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte del gobierno de España, en:
[2] Una versión digitalizada de la obra: “Facundo / 1845. Civilización y Barbarie en Las Pampas Argentinas”. Disponible en la página de “Proyecto Biblioteca Digital Argentina”:
[3] Ampliamente se invita a visitar la página de la Fundación Jacinto Convit donde puede ampliarse la información de su vida e importante obra, así como de la fundación que lleva su nombre. http://www.jacintoconvit.org/
[6] Sobre este hecho puede ahondarse la información de la página sobre guerras civiles inglesas de 1638 a 1660. Disponible en: http://bcw-project.org/military/third-civil-war/cromwell-in-ireland/drogheda
[7] Interesante página sobre la historia de Santiago del nuevo Extremo. http://web.archive.org/web/20090129181248/http://www.igm.cl/11.Santiago.htm
[8] http://www.mcnbiografias.com/app-bio/do/show?key=wallace-de-elderslie-sir-william