domingo, 28 de junio de 2015

Con 100 Trillones de dólares para canjear, ¿Qué hacer en Caracas o en Harare?, Cuál sigue el ejemplo de la otra.


Antes discutimos sobre cuánto en realidad vale un dólar y lo que deberíamos entender por dinero, http://elchinohung.blogspot.com.ar/2014/12/cuanto-cuesta-en-realidad-un-dolar.html entre otras reflexiones, nos acercamos a la idea básica que el dinero no es más que un valor de cambio, la designación y utilización de una unidad de medición común entre diversos bienes, su valor y el producto de nuestro trabajo y esfuerzo. Afirmábamos de manera muy general que el valor de un dólar no era más que eso, un dólar, es decir, lo que efectivamente en bienes y servicios podía cambiarse por esa unidad de medida, por ese dólar, incluso otras unidades como lo son los otros signos monetarios.

En el caso específico de Venezuela, para el momento en que se formularon tales reflexiones  el 30 de diciembre de 2014, se señaló que a pesar de ser esa relación de medida o valor respecto al dólar, aquí es necesario aclarar que es del dólar de los Estados Unidos  de Norteamérica, existía un valor dispuesto por los entes con  competencia en materia de políticas monetarias de Bs. 6,30; Bs. 12,00 y Bs. 49,97 por cada “dólar americano”, mientras que la "sensación" de valor de intercambio real era de Bs. 170,00 por cada “dólar americano”.

Ahora bien, resulta que para el momento de hoy, entre el día 26 y 27 de junio de 2015, a apenas seis meses en que se expusieran dichas reflexiones,  la "sensación" de valor real de canje de ese dólar,  que necesario es reiterar, es de los Estados  Unidos de Norteamérica, es de 478 Bolívares  "fuertes", por cada dólar, es decir, 281% más que a esa “sensación” que percibíamos hace apenas seis meses de Bs. 170,00 por dólar, 956,57%, 3.983,33%y 7.587,30% de los entonces fijados valores de Bs. 49,97, Bs. 12,00 y Bs. 6,30.

Así como también se mencionase en el trabajo anterior sobre cuánto vale un dólar, que en modo alguno ese dólar es el que ha sido atado, restringido, preso o limitado en lo que le es natural al dinero que es su libertad y dinamismo como unidad de intercambio, sino que las limitaciones, restricciones y cepos le ha sido impuestos a nuestro  signo patrio, el Bolívar  "fuerte", y que es ante esa contra natura restricción a su libre convertibilidad  que ha sufrido su material pérdida de valor de intercambio.

Nos es preciso antes de traer nuevas reflexiones a nuestros  ya ocupados y preocupados,  pensamientos, recordar que ante la pérdida de valor del que fuera nuestro símbolo monetario, el Bolívar "no fuerte" en marzo de 2007 se aprobó la llamada reconversión monetaria que lo fortalecería, que consistió en que se eliminasen de la unidad monetaria patria tres ceros, es decir, que Un Mil Bolívares (1.000,00) pasaban a "valer" Un Bolívar (1,00), por lo que en igual proporción, Un Millón de Bolívares (1.000.000,00), pasaban a "valer" Un Mil Bolívares  (1.000,00) y  Un Dólar  que en esa época tenía un "valor" de Bs. 2.150,00 pasó  a “valer” Bs. 2,50. Reconversión monetaria  que entró  en vigencia enero de 2008, ¿pero a qué "costo" actual?.

De manera muy simple, recapitulando de manera muy puntual: Si alguien hoy dice que un Dólar  de los Estados Unidos  de Norteamérica "vale" o "No vale" 470,00 Bolívares,  ello sería el equivalente  a 470.000,00 Bolívares por cada dólar  anteriores a la reconversión, ese que hasta febrero de 1983 “valía” a penas Bs. 4,30, es decir que varío en su “valor”
10.930.232,60%, y no precisamente en su fortalecimiento.

Continuemos...

En el año 2004, específicamente en el mes de Febrero, Venezuela  tuvo la oportunidad de recibir una interesante visita proveniente de Harare, capital  de Zimbabue, la de su entonces desde 1980, y todavía, jefe de estado y de gobierno,  Robert Mugabe, visita catalogada en esa fecha honorable por unos e infame por muchos otros. ¿Qué  se trató en esa visita y reuniones sostenidas además de llevarse el visitante como especial presente un réplica de la espada de El Libertador?, No es tema aquí de desarrollo; simplemente sirva lo dicho para destacar los años  y el interesante país del que provino el visitante y su política monetaria. Hay otros temas de interés como sistema de gobierno, sistema electoral, instituciones públicas, entre otros, pero esos son temas que por tiempo no abordaremos aquí, pero invitamos a su lectura y reflexión

Luego de su independencia del imperialismo, muy reciente, inicios del siglo XIX,  hace apenas 35 años  y no como las de nuestra región que supera los 2 siglos, las autoridades  monetarias  de dicho país, decidieron sustituir su signo monetario  hasta el momento como lo era el Dólar Rodesiano, Zimbabue ante de su independencia era Rodesia, por el denominado  Dólar  Zimbabuense, al que las autoridades monetarias le decretaron un "valor" que incluso era superior al dólar de los Estados  Unidos de Norteamérica,  la relación entre los signos monetarios era de 0,7 de Dólar Zimbabuense por cada Dólar Americano.
 
Adelantemos la película...

Imaginamos que luego de "importantes" medidas con consecuencias económicas tales como la nacionalización de tierras e industrias luego de haberse liberado e independizado del colonialismo e imperialismo, impago de indemnizaciones de justiprecio por "expropiaciones", decaimiento en inversiones y restricciones a la libre convertibilidad de la moneda, el dólar, como signo monetario iba perdiendo valor respecto a los bienes y servicios que podían obtenerse con su canje, aquí hablamos es del Dólar  Zimbabuense, debiendo pues ante esa pérdida de valor emitirse nuevas  especies  monetarias en la que se expresase valores nominales cada vez mayores, tuvieron que emitir billetes incluso de Un Mil Dólares Zimbabuenses.

Algo debía hacerse, las autoridades con competencia en políticas monetarias tenían que abordar el tema con la seriedad del caso. Oh!, magnífica idea, hallaron una salida, en 2001 se optó por una sencilla pero al parecer milagrosa solución, eliminar tres ceros al signo monetario y creándose  de esa manera el llamado “Segundo Dólar Zimbabuense”.


Adelantemos la película un poco más…

Adivinemos que pasó con ese Dólar Zimbabuense, ¿Qué creen?. Llegó un momento que para adquirir un Dólar Americano era necesario casi medio millón de Dólares Zimbabuenses, fueron emitidos pues instrumentos de pago de 250.000,00, 500.000,00 y así luego de 5.000.000.000,  25.000.000.000, 50.000.000.000 y hasta de 100.000.000.000. Evidentemente, nuevamente algo nuevo tenía que hacerse, nuevamente sencillo, si antes se le eliminaron 3 ceros al signo monetario, y ya Venezuela lo había hecho con su Bolívar fortaleciéndolo, (¿Será que entre los temas tratados en la visita de 2004 estuvo el de políticas monetarias?), por que no quitar 10 ceros, quien elimina 3 fácilmente puede hacerlo con 10, y así se creó el Tercer Dólar Zimbabuense. ¿Volvemos a adivinar?, fueron emitidos billetes desde 1 hasta 500 dólares y casi en seis meses ya existían billetes de 100, 200 y 500 ¡millones de dólares!, pero ello no acabó allí, la situación se remontó a notas de 25, 50 y hasta 100, millones de millones de dólares. Zimbabuenses, y que creen, un nuevo intento, esta vez de eliminar 12 ceros mas, ya van 25 ceros desde la moneda originaria en que se independizaran del colonialismo e imperialismo. Hagamos el ejercicio 10.000.000.000.000.000.000.000.000 de lo que en su nacimiento era 0,70 Dólares Americanos.


Ahora, adelantémonos completamente hasta el final la película del caso de Dólar Zimbabuense y preguntémonos: ¿Qué  podemos intercambiar hoy con cien trillones de esos dólares?. Respuesta: Nada. Ante la pérdida  de todo  valor de su moneda, Zimbabue no acepta su propio dinero.

Reflexiones del caso.

Las que cada uno de ustedes lectores bien quiera formular.

La mía personal, sin intención alguna de imponerla a otros y asumiendo que no sea acertada por no ser la economía mi área de preparación  académica, es que en tanto se mantengan irracionales restricciones a la libre convertibilidad de la moneda, y mejor, ninguna limitación, salvo que sea temporal y de verdadero carácter excepcional, ya que tales prácticas restrictivas atentan contra su propia naturaleza, ese signo monetario estará condenado a su propia devaluación incluso su extinción. Limitaciones que no hacen más que atentar contra el principio  de seguridad jurídica e incluso a la postre transgrediendo derechos fundamentales de los ciudadanos, no solo individuales como los de propiedad, libre empresa y libre tránsito, sino también, y que es más grave, aquellos que supuestamente se procuran proteger con tales medidas de restricción como los llamados derechos sociales de educación, alimentación y salud.

Es qué existe algún merito  o justificación que por no solo erróneas y desacertadas sino que macabras y hasta criminales medidas económicas y monetarias, de las que nadie en definitiva es responsable, se pierda el valor, el esfuerzo  y el trabajo de un pueblo; Venezuela, Zimbabue, Caracas, Harare, cualquier otro país, cualquiera otra ciudad, cualquier otro pueblo. Qué culpa tiene cualquier pueblo de amanecer y sentirse cada día más miserable, más pobre, que vea como su esmerado trabajo histórico simplemente se ha disuelto, que debe hacer esfuerzos sobrehumanos para poder adquirir los más básicos bienes  necesarios para su subsistencia, que su patrimonio real, tanto material como cultural y social se va pauperizando día a día no sólo frente a otros pueblos y otras sociedades, sino  frente a si mismo respecto a su calidad de vida hace 30, 20, 15, 10, 5 años o hace solo seis meses.

Algo debemos hacer, y no es precisamente eliminar ceros y hacerse de la vista gorda de los verdaderos problemas que no son otros que la mordaza, el cepo, la limitación la prisión de algo que por naturaleza es libre y dinámico, el dinero, la economía, el emprendimiento, el libre pensamiento, la libertad, pero en fin, soy yo quien piensa así, tal vez pueda estar equivocado y en Harare por el contrario, sus autoridades hayan tomado las adecuadas medidas que se necesiten  y debamos de alguna manera seguir ese ejemplo.


De Caracas a Buenos Aires, del 26 al 27 de junio de 2015.


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