jueves, 5 de noviembre de 2015

Mi paso por el Colegio San Agustín de El Marqués




Hace unos días subiendo al Ávila por La Julia, tuve la grata sorpresa de toparme con Nelly, quien venía ya de bajada, quien además de amiga desde la niñez del Colegio San Agustín,  era vecina de La Urbina.

Como es común en ese tipo de encuentros casuales, luego de la salutación, la conversación giró en torno a preguntarnos recíprocamente sobre los conocidos, si habíamos pasado por el colegio, que será de la vida de los profesores, conversamos sobre ellos, las cortas visitas que les hemos hecho, en fin. Tratar de ponerlos medianamente al día de cosas que ya no eran de nuestra actual y madura cotidianidad.

Nos despedimos, ella siguió vía caracas, y yo, hacia el tanque…..

Que pasó…. Que desde ese momento, y mientras subía, no dejaba de pensar y recordar tantas experiencias, tantas amistades, tanto aprendizaje, tanta vida…. Incluso luego de ese día tuve un sueño en el que me encontraba en una fiesta y estábamos todos. Como es usual en lo ilógico de los sueños, son atemporales, pasas de una situación a otra, de una conversación a otra, lo único que era permanente es que tenía en la mano un vaso de buen güisqui, como esos que podía uno disfrutar hace pocos años y quien por razones de políticas monetarias estamos todos en mayor o menor grado mantenerse en la práctica, en fín…

Allí compartíamos y comentábamos, y nos preguntábamos, de donde habían salido esas barrigas, canas y calvas…..,  y como no, nos preguntábamos ¿cuándo perdimos nuestro país?, los que se han ido, los que quieren irse, los que están, los que han vuelto, los que no hemos tenido oportunidad de saludarnos…..

Simplemente quiero utilizar este pequeño momento para hacerle llegar a todos mi agradecimiento por haber estado en tan importante momento de mi vida como lo fueron mis pasos por el Colegio San Agustín,

Estoy tentado en mencionar nombres y anécdotas, de amigos, compañeros y profesores, pero además de contrariar la intención de estas cortas lineas, ya que se escribiría prácticamente un libro, podría resultar mayor dificultad mencionarlos a todos, los que nos graduamos juntos o no, ciencias y humanidades, los que tuvimos contacto más cercano luego de graduarnos, los que nos hemos acompañado en momentos de pérdida de familiares y nos hemos brindado apoyo y ofrecidos los hombros para calmar las penas, en fin muchas son las experiencias que nos unen.

Simplemente quiero manifestarles mi gran cariño y agradecimiento por haber estado y formado parte en una de las etapas más amenas y agradables de la vida.

Y ya que gracias a Agustín es que nos hemos topado en esta vida, en este magnífico país en el momento que nos tocó conocernos y compartir y al que estamos obligados de rescatar, quiero finalizar con dos pensamientos del propio San Agustín.

Obedeced más a los que enseñan que a los que mandan….

Nadie puede ser perfectamente libre hasta que todos lo sean…



2 comentarios:

  1. Una expresión llena de verdad y mucho sentimiento «cariño y agradecimiento por haber estado y formado parte en una de las etapas más amenas y agradables de la vida». Me encantó tu relato Roberto y espero poder hacer tu sueño una realidad y poder reunirnos todos de nuevo con un buen güiski a mano en nuestro hermoso país cuyas calles nos vieron crecer. ¡Un abrazo!

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  2. Que bonito. Ls recuerdos son indescrptibles y las experiencias infinitas. Habremos perdido nuestra hermosa patria, pero nos queda la fuerza de pelear por lo que quisimos y queremos otra vez. Abrazos a mis hermanos y hermanas Agustinianos!

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